Grecia Antigua (350 a.C.)
Aristóteles formaliza los tres appeals en "Retórica"
Enraizados en la retórica aristotélica, estos tres appeals forman el triángulo retórico—un marco atemporal para persuasión efectiva en todos los medios.
Ethos, pathos y logos son elementos centrales de la retórica clásica y el triángulo retórico. Formalizados por Aristóteles hace más de 2.000 años, estos appeals siguen siendo fundamentales para la escritura moderna, marketing, diseño y todas las formas de comunicación persuasiva.
Aristóteles identificó ethos, pathos y logos en su obra "Retórica" alrededor del 350 a.C. Estos tres modos de persuasión formaron la base de la retórica clásica y han influido en la teoría de la comunicación desde entonces.
Aristóteles formaliza los tres appeals en "Retórica"
Cicerón y Quintiliano expanden la teoría retórica
Retórica clásica revive en la educación europea
Aplicada a publicidad, marketing y diseño
El triángulo retórico representa la relación entre orador (ethos), audiencia (pathos) y mensaje (logos). La persuasión efectiva equilibra los tres puntos.
La credibilidad y carácter del comunicador
¿Quién habla?
Las emociones y valores de los oyentes
¿Quién escucha?
El contenido lógico y razonamiento
¿Qué se dice?
Cómo se aplica la retórica clásica hoy
Las marcas usan ethos (confianza), pathos (emoción) y logos (beneficios) para persuadir a los consumidores.
Los oradores establecen credibilidad, conectan emocionalmente y presentan argumentos lógicos.
Los escritores equilibran autoridad, resonancia emocional y razonamiento claro.
La identidad visual comunica credibilidad, emoción y claridad a través de elecciones de diseño.
Redes sociales, sitios web y aplicaciones aplican principios retóricos a la experiencia de usuario.
El triángulo retórico se traduce directamente a la identidad de marca moderna
Al igual que un orador establece credibilidad a través de carácter y autoridad, tu identidad de marca comunica confiabilidad a través de un lenguaje visual consistente, ejecución profesional y representación auténtica.
Las emociones y valores de la audiencia en retórica se convierten en experiencia de usuario en diseño. Tus elecciones visuales deben resonar con los sentimientos, aspiraciones y contexto cultural de tu audiencia para crear conexiones significativas.
La estructura lógica de un argumento se traduce a una comunicación visual clara y con propósito. Cada elemento de diseño debe transmitir información lógicamente, haciendo que la propuesta de valor de tu marca sea inmediatamente comprensible.
